jueves, 8 de enero de 2015

ESPADAÑAS, CLAUSURA Y MONJAS MUERTAS


Al emprender la búsqueda de los elementos arquitectónicos que me interesa dibujar, descubrí que los menos conocidos, por escasos en Bogotá, son las espadañas.


Las espadañas son  muros ennoblecidos que sobresalen verticalmente de la edificación de la que forman parte (generalmente iglesias), perfeccionados en su parte más alta con algunas formas geométricas llamadas pináculos, son en últimas unas paredes altas con huecos para instalar campanas, en la mayoría de los casos; son la forma más humilde de campanario.




La que podría llamarse “la ruta de las espadañas en Bogotá” la comienzo en la carrera 8 entre las calles 10 y 11 al frente al  patio de armas del Palacio de Nariño, predio que en sus buenas épocas albergó el desaparecido teatro Municipal, diseñado por Mariano Sanz de Santamaría, inaugurado con la ópera Il Travatore de Giuseppe Verdi, y escenario de la primera proyección de cine que hubo en Bogotá, demolido a mediados del siglo XX. 


Aquí al frente también del Observatorio Astronómico y colindando con el Palacio Echeverry, hoy sede del Ministerio de Cultura, se encuentra una de las más significativas y excepcionales, por ser esquinera, la espadaña del museo Santa Clara, definitivamente un lugar único cargado de historia; en mampostería al natural, conserva unas campanas instaladas hacia 1795, la edificación es una antigua iglesia colonial construida por un maestro llamado Matías de Santiago en 1619 y afortunadamente convertida en museo en 1983; sus muros de piedra son de un espesor formidable, con pocas y muy altas ventanas que apartaban a las monjas de clausura del mundo exterior; la clausura impuesta aquí era de tal severidad, que la única manera de salir que tenía la mujer que entraba como monja, era muerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario